No hay titulo….
Dos son las horas que debía recorrer desde mi casa para poder llegar a mi universidad. No es que quede fuera de la ciudad pero el transporte público es bastante lento aquí. Un vecino Mio era compañero de universidad, el era un poco mayor que yo, solo 2 años más. Cada vez que el podía me llevaba a la u sin problemas, incluso a veces me iba a buscar hasta mi casa en vez de yo ir a la suya. Al cumplir los veinte años mis padres me regalaron un auto, era un Suzuki alto, no era la gran cosa, pero me bastaba para ir a la u. En ese momento nos dejamos de hablar con mi vecino ya que no me iba mas con él, siempre nos llevamos bien, siempre teníamos tema para conversar, pero nos alejamos de todos modos. Un día en un carrete nos encontramos, ambos habíamos tomado de más, al vernos nos empezamos a echar en cara que el otro se había alejado, que ambos nos dábamos vergüenza y así fue subiendo el tono de la conversación hasta llegar a las manos, ambos salimos muy maltrechos del carrete, llamaron a los pacos y nos llevaron a la comisaría, mis padres estaban furiosos querían casi que matarme, me castigaron obviamente y me dejaron sin salir 3 meses, lo cual me perdería el carrete mas importante, el que había esperado por mucho tiempo era el White sensation había ahorrado mucho por esa fiesta incluso ya tenia la entrada, pero tenia que venderla. Odie a mi vecino, no podía creerlo, estaba devastado, en ese momento jure hacerle la vida imposible.
Ya habían pasado 2 meses desde el incidente, estaba lloviendo y al parecer mi vecino se había quedado en pana, lo encontré caminando bajo la lluvia, al verlo acelere al máximo para pasar por un charco de agua y así provocando que mi vecino se empapara, el vio que fui yo, después él se resfrió y le dio una neumonía al punto de estar internado en la clínica casi una semana, la verdad es que me sentía muy mal, me sentía culpable y no es para menos si yo fui el que acelero en el charco de agua para que él se mojara, pero a pesar de todo sentía que se lo merecía por arruinar mi carrete. 4 semanas más tarde era yo el que estaba caminando bajo la lluvia y mi vecino estaba en su auto, pensé al tiro que me mojaría, que él se vengaría, pero me lleve una muy grata sorpresa, el paro el auto junto a mi y me abrió la puerta, me dijo “ven, sube no te sigas mojando que te vas a resfriar y con esto de la porcina hasta ahí no mas quedaste”, yo subí y la verdad que me sentía muy agradecido. Me llevo como si nada hubiera pasado, como si no nos hubiésemos peleado, como si no lo hubiera mojado ni parado para llevarlo, fue muy amable incluso me dio un pan con queso y mermelada que tenía.
Había pasado mucho tiempo ya, y de nuevo lo encontré caminando esta vez no estaba lloviendo, podía llevarlo en mi auto, tenia mucho espacio, pero simplemente no quise, yo se que él noto mi presencia, me entere después de que llego atrasado a clases, que no lo dejaron entrar y eso en la u cuesta caro, muy caro, no de plata sino de que pierdes el hilo de las clases.
Tiempo después volvía de un carrete por providencia, estaba sin el auto ya que me habían quitado la licencia por manejar en estado de ebriedad, justo esa noche me asaltaron, eran 3 tipos, me estaban golpeando a pesar de que yo nunca ofrecía resistencia, de repente aparece mi vecino que venia de otra fiesta, detiene el auto y sale en mi rescate, por supuesto también lo golpearon al él, le robaron su billetera, celular y además el auto. Apenas podíamos mantenernos de pie, nos habían golpeado duro, me pareció extraño que a pesar de lo malo que había sido con él, se halla detenido para defenderme, así que le pregunte por qué lo había hecho y me respondió “porque se quien eres, no dejaría que abusaran de un amigo mío, no si puedo evitarlo. Cuando te lleve esa vez mientras llovía sabia que tu no harías lo mismo, sabia que tu intención al mojarme no era que me enfermara a tal punto de estar hospitalizado, también sabia cuanto querías ir a esa fiesta y que por culpa de nuestra pelea no habías podido ir, cuando te llevaba antes de que tuvieras tu auto jamás espere que tu hicieras lo mismo por mi, solo lo hacia porque sentía que debía hacerlo y además quería hacerlo”. Al terminar de hablar me largue a llorar como nunca antes lo había hecho, me sentía horrible no podía creerlo, me di cuenta que había sido un monstruo, estaba loco al querer mojarlo, al no llevarlo, al portarme tan mal con él, estaba muy arrepentido, como nunca antes, le pedí disculpas que me sentía muy avergonzado por mis actitudes infantiles, que no volverían a pasar. La verdad es que me perdono y hasta el día de hoy, después de 10 años seguimos siendo mejores amigos y cada vez que recordamos lo sucedido el se larga a reír, mientra yo dejo caer una pequeña lagrima en muestra de arrepentimiento.
BÜLLÄNXÜËRÖ DË ÖZ
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