domingo, 26 de agosto de 2007

CRÖNICAS DË ÜNÄ MËNTË PÄRÄLÏTÏCÄ

Crónicas de una mente Paralítica

Capítulo 2


Hoy me dieron una gran noticia, mi paraplejía se podía curar, era solo cuestión de voluntad. Si hago los ejercicios correctamente y todos los días el doctor previene que voy a poder caminar en unos 4 ó 5.

Al llegar a mi casa mis amigos me saltan encima, quede sorprendido, era mi cumpleaños y yo no lo recordaba, debe ser producto del accidente. Hoy cumplo 30 años, y lo celebré de manera espectacular, claro gracias a mis amigos que me organizaron una fiesta sorpresa.

Ya todos se fueron, esto es un chiquero del cual mañana limpiare con mis padres, debido a mis dificultades físicas. Cuando apago la luz de mi pieza y me intento quedar dormido, llega a mi casa una inesperada visita. Alguien que conocía, pero no recordaba quien era. El me miró con cara de espanto y me dijo: “Pero que te han hecho” y se fue corriendo como alma que se la lleva el diablo. Después de eso no lo vi más.

Ya es de día, mi mamá llega a mi casa llorando, le pregunte “por qué” y me respondió que un amigo de ella y mi papá lo habían asesinado en la madrugada y de forma horripilante, había sido quemado vivo.

Ya es de noche, es impresionante como pasa el tiempo y uno no se da cuenta, la gente no es capas de aprovecharlo, incluyéndome. Hoy aparte de que mi madre llego llorando a mí casa por lo de su amigo, no me ha sucedido nada interesante y yo no he hecho nada para que algo pase.

Se hizo de día y yo dormí bastante, porque me acosté como a las 9:00 p.m. y ya son las 9:00 a.m. Es un día hermoso, me dan ganas de pararme y salir a correr, pero no puedo. En la tarde voy a la TELETÓN a hacer mis ejercicios de rehabilitación, espero encontrarme con la doctora Cristina Ruiz, tiene unos 29 años y es la mujer más bella que haya conocido, tiene bonito cuerpo, ojos, cara, etc. Es muy simpática, creo que la más alegre de todo el recinto de rehabilitación.

Acabo de volver a mi casa después de ir a la TELETÓN y adivina que, me encontré con la doctora que me gusta, pero solo de pasada y eso fue malo. Yo quería que ella me ayudara en todos mis ejercicios, pero me toco la más pesada del recinto, lo bueno fue que me contó que se iba a ir de la fundación mañana, es decir, hoy fue mi última cesión con ella y después voy a tener cesiones con Cristina. Eso me pone muy contento.


Estoy muy cansado, necesito dormir, pero algo me intriga, hace 2 días que no me viene ningún ataque, eso es bueno, pero raro. Generalmente los ataques que me dan son muy seguidos y ahora no he tenido ninguno.

Me acabo de despertar, hoy es la misa en conmemoración a la muerte de mi abuelo materno que fue asesinado. No recuerdo como, pero al parecer fue de una forma muy dolorosa, “solo el diablo puede ser tan cruel con una persona” me decía mi madre cuando el abuelo murió, que fue hace unos 5 años.

Al llegar al templo donde es la misa, me encuentro con mucha gente conocida, pero no recuerdo quienes son, eso me confunde la cabeza y hace que me empiece a doler de una forma muy extraña, la misma de cuando me dan mis ataques, en efecto me dio un ataque y todo se pone blanco para mi, no recuerdo nada más.

Al despertar estaba en la clínica por tercera vez, pero esta vez no fueron las imágenes que siempre me dan, sino por la gente que vi el día anterior. Al llegar mamá le pregunto quienes eran las personas de ayer y me respondió que no fue ayer, sino hace 1 semana que no despertaba, el caso es que no me respondió la pregunta, sólo me dijo eso y cambio el tema y no volvimos a ella. Con mi papá pasó exactamente lo mismo que con mi mamá.

Me dieron de alta 5 días después que me despertara. Estoy contento por fin voy a poder ver a Cristina, mañana la voy a ver y eso me hace feliz intensamente, pero como siempre existen los pormenores, justo cuando voy hacer algo que me gusta me pasa algo grave, en efecto esa noche me internaron de nuevo por la culpa de mis ataques y esta vez fueron las malditas imágenes en mi cabeza, por suerte solo fue un 2 días los que me internaron, debido a que quede inconciente por solamente 5 horas aproximadamente.

Por fin logre ir a la TELETÓN y encontrarme con Cristina, ella fue la que me ayudo con mis ejercicios en esta sesión. Avance muchísimo, pude realizar los primeros movimientos en mi rodilla y en mis tobillos, eso es un gran logro y que ameritaba celebrarlo. Esa noche salimos a comer con Cristina a La Piccola Italia. Todo fue muy entretenido, después de comer fuimos a caminar, bueno en realidad ella caminaba y yo andaba en silla de ruedas. Al rato me fue a dejar a mi casa, ahí me esperaba mi mamá, cabe decir que al parecer mi mamá estaba muy celosa y eso me dio mucha risa la cual no la pude contener. Me fui a acostar, pero no a dormir. No pude dormir en todo la noche pensando en Cristina, intentaba quedarme dormido para que el tiempo si hiciera más corto y poder verla.






Hoy de nuevo fui a la TELETÓN, pero esta vez sucedió algo muy importante, ¡pude dar mis primero pasos afirmado de la baranda! Eso me puso tan contento que me anime a invitar a Cristina a una cita. La lleve al reasturant más caro y más elegante que encontré. Ella después me llevo a dar un paseo estuvimos sentados en unas bancas por un buen rato conversando y me anime a darle un beso, ella me miro y me lo devolvió, imagínense cuan feliz estoy en este momento.

Han pasado seis meses desde que nos dimos el beso con Cristina y ya tenemos una relación avanzada, de hecho estamos pololeando y mañana cumplimos cuatro meses. También han pasado 5 meses desde mi último ataque, lo que me hizo olvidar a aquella mujer que encontré muerta en la primera vez que estuve en la Clínica.

Hoy me es mi último día en la TELETÓN, porque ya estoy caminando, Me demore alrededor de siete u ocho meses en rehabilitarme, lo cual sorprendió a mi doctor que pensó que podía caminar recién en unos 4 ó 5 años más.

En la noche me puse a ver la televisión y en las noticias dijeron que habían atrapado al hombre que asesinó a 2 personas, el se llama Jorge Sosa y era el hombre que me hizo la visita inesperada en la noche de mi cumpleaños. Él había asesinado a María Jesús Echeverría, la mujer que encontré muerta, y a Alonso Flores, el amigo de mamá y papá. También él era el principal sospechoso de la muerte de Juan Pedroso, mi abuelo.

Esa noche me acorde de que debía seguir mi investigación, en seguida llamé a mamá a preguntarle quien era María Jesús Echeverría y porque tenía relación con el abuelo, su amigo, y conmigo. También le pregunte por qué Jorge Sosa me conocía, pero como es habitual en mis padres me ocultaron todo, no fueron capaces de contarme la verdad.

Han pasado 3 años desde que sigo este caso, perdí a la mujer que amaba por seguir este caso. Me han vuelto recuerdos a mi cabeza, los mismos anteriores, a veces siento que nunca voy a poder descubrir la verdad, pero soy de las personas que no se dan por vencido tan fácilmente.

He llamado a cada uno de mis parientes, excepto a una, mi tía paterna cuyo nombre es María Elena Suárez. Ella me responde con una voz muy dulce, pero al contarle el por qué de mi llamada se largo a llorar de una manera impresionante, ella me cortó al instante.

Llevo 9 meses intentando descubrir la verdad después de la llamada a mi tía, pero es inútil. Decidí rendirme, pero esa mañana recibo una visita inesperada, pero buena. Era mi tía ella vino hasta mí, me abrazo y me contó el por qué de su visita. Vino para contarme toda la verdad.





“Patito lindo, mi querido sobrino, por cuanto dolor has tenido que pasar, por eso he venido a contarte todo lo que pasó. Tu padre y tu madre eran miembro de un grupo fanático religioso que es gente fanática por Dios. Vivían en una villa especialmente para esa gente. Tú tenías un amigo unos 5 años mayor que tú, su nombre era Jorge Sosa. El empezó a dudar de Dios y de su existencia, por eso el fue duramente castigado por sus padres, pero el castigo no lo determinaban ellos, sino la presidenta de la villa, María Jesús Echeverría y el vicepresidente, su esposo Alonso Flores. Tu abuelo era la persona que lo acusó a María Jesús Echeverría. Tu abuelo era la persona en quien más confiaba Jorge Sosa, después de ti por supuesto. El caso fue que después de la paliza que le dieron nunca más lo volvimos a ver, al parecer se escapo u nunca más volvió. Él te dejo una nota que tus papás la quemaron para que tu no la leyeras. Después de 5 años a la edad de 15 tú empezaste a dudar al igual que Jorge. Le contaste a tus padres ellos te trataron mal por eso, pero no te acusaron a María, por temor a que algo te pasara, pero si le contaron a tu abuelo, que el sí te acuso. De ahí en adelante tu adolescencia fue un infierno. Te pegaron, te hicieron bailar desnudo frente a todo, te quitaron tu dignidad y todo lo hicieron en nombre de Dios.”- me dijo llorando, después siguió hablando- “por eso he venido a pedirte disculpas por haber permitido que todo esto pasara y no denunciarlos cuando se necesitaba”. Yo le dije que la perdonaba y después agarro una pistola y se suicido. Llamé a una ambulancia lo más rápido que pude, pero fue inútil mi tía estaba muerta.

Voy en moto a la casa de mis padres lo más rápido posible a pedir explicaciones por lo sucedido, de repente siento un dolor muy grande en mi pecho que me deja ciego por algunos segundos y sin capacidad de reacción, al abrirlos ya era muy tarde, frente a mí había un camión de gasolina detenido, no alcancé a frenar y choque.

Hola yo no te conozco y tú no me conoces. Me llamo Patricio y me dicen pato, en realidad no me importa como me digan, lo único que me importa es saber que hago en esta cama. Miro a mi alrededor y me doy cuenta que esta no es mi pieza. Al lado de mi cama hay una silla de ruedas, después noto que no siento mis piernas y pienso -“mier... quedé parapléjico”-…



FIN